martes, 1 de marzo de 2011

Diez estilos de Oscar: las mejor vestidas de la Gala 2011

Hacía tiempo que no dedicaba al blog ninguna de mis listas criticonas analizando los estilos de las celebrities en las alfombras rojas, que no han parado de sucederse durante el mes de febrero. La verdad es que ando más liada de lo normal en la revista, pero también hay otra razón: los estilos que desfilan este año sobre las red carpets me parecen tan poco inspiradores que me aburren hasta el hastío. ¿No se supone que si estamos en época de crisis debemos divertirnos con estilos de opulencia y exceso que nos hagan olvidar las miserias del día a día? Pues se ve que no, porque tanto en los Goya, como en los Grammy o hasta en los Globos de Oro, los looks de las estrellas se han convertido en una sucesión de decepciones. Pero la verdad es que no he podido resistirme ante la gala de las galas, la más glamourosa y la más esperada: los Premios Oscar 2011. Así que pasad y leed, que os dejo con los diez mejores looks que, a mi parecer, desfilaron por la alfombra. ¡Disfrutádlos!

Empezando, como siempre, por el final de la lista, en la décima posición se sitúa Mandy Moore, cantante nominada en la categoría de Mejor Canción Original por "I See the Light".

Si os soy totalmente sincera, este diseño de Monique Lhullier me horririzó en un primer momento, pero cuando empecé a ver el resto del nivel de la gala cambié de opinión... Para mi gusto, el vestido es excesivamente nude y se difumina con el tono de piel rosado de la actriz, que parece perdida, sobre todo debido al escote en palabra de honor que se funde con el tono de su piel y hace parece que vaya incluso desnuda. De todos modos, Mandy acertó completando este diseño dulce y elegante con unos pendientes de corte clásico de Chopard, un austero recogido de moño bajo y un maquillaje en suaves tonos nudes que conjuntaba a la perfección con el resto del outfit.

La novena posición de la lista es para Michelle Williams.

¿Qué fue de la chica normalita de Dawson Crece? No hay duda que Michelle Williams ha sabido crearse una imagen con un estilo personal y totalmente trendy que se afianza día a día, sobre todo en apariciones como la gala de los Oscar, en la que lució un espléndido Chanel Haute Couture en blanco, con incrustaciones de pedrería y cuello caja. Elegante, pero sin ser cursi; guapa, pero sin excederse con el maquillaje; sexy pero sin lucir escote a mares. Michelle dio una lección de estilo sobre cómo desfilar por la alfombra roja con sencillez pero sin perder ni un ápice de esa aura chic que la envuelve a cada paso.

En la octava posición he colocado a la nominada como Mejor Actriz de Reparto: Amy Adams.

Puede que los más puristas del mundo de la moda crean que las lentejuelas están totalmente demodé esta temporada, pero yo no puedo remediarlo: me vuelven loca. Por eso me encanta la elección de Amy Adams, que se decantó por un diseño de L'Wren Scott en azul marino totalmente revestido en paillettes. Me encanta el corte semirecto, que acentúa la figura de la actriz, aunque creo que con una versión igual pero con manga larga y escotazo en la espalda habría aportado un aire más sexy y arriesgado. Aunque acertó con el vestido, Amy Adams patinó estrepitosamente con el peinado y el maquillaje: su cabello enmarañado y suelto no era la mejor opción para una gala del calibre de los Oscar, y el maquillaje, demasiado oscuro, le envejecía el rostro en lugar de aportarle luz y juventud.

Subiendo hasta la séptima posición encontramos a Scarlett Johansson.

Scarlett no es santo de mi devoción y la verdad es que su estilo nunca suele gustarme, pero debo reconocer que esta vez no me desagradó del todo con un Dolce&Gabbana con motivos de encaje en color burdeos. Aunque el tono es demasiado morado para mi gusto, el modelo estiliza la silueta voluptuosa de la actriz, marcando sus curvas sin hacerlo de un modo excesivo. Me encanta el detalle del escote en forma de corazón, que deja asomar la parte baja del vestido en raso y da toque sensual al conjunto. Un bonito estilo que la actriz ensombreció con un cabello demasiado despeinado que parecía más pensado para surfear entre las olas de Malibú que para desfilar por la alfombra roja. La próxima vez será, Scarlett.

Escalando ya hasta la sexta posición, encontramos a una veterana del séptimo arte; la británica Helen Mirren.

Tras ver a una Sharon Stone cada vez más incómoda con su edad, es un gustazo toparse con la elegancia de Helen Mirren que, enfundada en este impresionante traje en gris plata de Vivienne Westwood, demostró una vez más que la mujer madura puede ser también sexy, guapa y elegante sin resultar ridícula. El precioso corte recto del vestido se ajusta a la perfección a las curvas de Helen, marcando lo que hace falta destacar y disimulando lo que nadie debe ver. Un conjunto que, rematado con un precioso y atrevido corte de pelo a lo garçon, reveló a la actriz como una de las más guapas de la noche.

Subiendo hasta la quinta posición, encontramos a la bella cantante de Florence&The Machine, Florence Welch.

Estoy prácticamente convencida que mi apuesta por este Valentino Alta Costura de estilo romántico e inspiración vintage no gustará a más de una. Pero no puedo remediarlo, me encanta de la cabeza a los pies. Las que me leéis a menudo sabéis mi pasión por los toques retro en la moda, así que, a mi gusto, Florence dió en el clavo con un vestido repleto de volantes de gasa y aires barrocos que, almenos, aportaba algo diferente entre tanto corte princesa desfilando por la gala. Lejos de ser una más entre la multitud, Florence apostó por un vestido diferente, personal y de estilo muy propio y ganó.

En la cuarta posición encontramos a la siempre elegante Hilary Swank.

Sólo una palabra define el estilo de este pedazo de actriz: perfecta. Hilary no suele defraudar en la alfombra roja, pero este Gucci Alta Costura en gris plata con cuerpo de pedrería y falda de plumas fue una de sus mejores decisiones. Atrevido, elegante, moderno, sexy... lo tiene todo y habla por sí sólo. Algo que Hilary seguro que sabía, por lo que optó por no recargar el conjunto con joyas o artificios, ni con un maquillaje demasiado estridente o un peinado pretencioso.

Llegamos por fin a la cúspide de la lista, el podio de las tres mejor vestidas. Empezando por la tercera posición, destaca la joven actriz Mila Kunis.

Guapísima estaba la actriz con este modelo en color malva firmado, cómo no, por mi adorado Elie Saab, que creó un traje de clara inspiración romántica y barroca que, a pesar de su pronunciado escote y sus múltiples transparencias, no resulta excesivo sino elegante y natural. Una apuesta segura con la que la actriz dió una verdadera lección de estilo y sutileza a más de una. Para redondear un look 100% romántico, Mila Kunis se decantó por un maquillaje ahumado en malvas y por un recogido de corte clásico con suaves ondulaciones.

En la flamante segunda posición se encuentra la siempre guapa y elegante Halle Berry.

No tengo palabras. El Marchesa de Halle Berry sí que es digno del nivel que merece la Gala de los Oscar. El modelo en color crema, incrustaciones de pedrería doradas y detalles de tul en la falda fue un soplo de elegancia y aire fresco en una de las galas más sosas de los últimos años. Precioso el contraste entre el cuerpo ajustado y la amplia falda con volumen. Como ya nos tiene acostumbrados, la bellísima actriz remató la belleza del vestido conjuntándolo con la suya propia, luciendo su atrevido corte de pelo despuntado y un suave maquillaje en tonos claros que, gracias a la ausencia total de joyas, no restaba importancia al verdadero tesoro de su outfit: el vestido.

Y por fin, llega la número uno. A mi juicio la más guapa, elegante y diferente, que aporto aires nuevos a una ceremonia que olía bastante a rancio: Camila Alves.
No tiene que ser plato de buen gusto entre tanta celebrity competitiva que llegue una brasileña de 27 años, prácticamente, sólo conocida por ser la novia de Matthew McConaughey y que se cuele sigilosa pero decidida en la lista de las mejor vestidas de la gala con un sencillo traje de Kaufman Franco. Pero Camila es modelo y si de algo sabe es de moda, y eso se nota, porque llegó, pisó y triunfó. Todo gracias a este impresionante modelo de generosísimo escote, ajustado en la cintura y cuyo gran protagonismo lo impone una impresionante falda globo con bolsillos. Una idea sencilla y sin artificios que acabó siendo espectacular. Camila supo sacar el máximo partido a su belleza racial con un maquillaje en tonos suaves que no cargara demasiado sus marcados rasgos brasileños, y un sencillo moño bajo con raya en medio. Sin duda, una decisión triunfadora que la convirtió en la más guapa de la noche.

Y hasta aquí llega mi particular visión de la noche más importante del mundo del cine, en un año en el que el glamour y a veces el estilo, han brillado por su ausencia. ¿Y a vosotros qué os parece?

martes, 22 de febrero de 2011

Princesas

Mi amiga Magda me contaba el otro día que ha llegado a la conclusión que somos hermanas astrales. Ella y yo vivimos entre los 400 kilómetros que separan Barcelona y Valencia, pero nuestra amistad está tan unida y vinculada al día a día, que la distancia no importa. Y así hemos llegado hasta un vínculo cercano y extraño en nuestras vidas: si a una le duele la espalda, la otra siente ese dolor en el mismo sitio; si una sueña con pesadillas, la otra también las tiene. Es una conexión extraña que incluso nos sorprende a nosotras, así que imaginaros a la gente que nos ve desde fuera. Así que, después de varios días sintiendo ambas el mismo cansancio atroz, Magda llegó a ésa conclusión, argumentando con toda seriedad que la conexión de nuestra amistad conlleva que yo también reciba los efectos secundarios que siente ella como consecuencia del bebé que crece en su vientre. Si eso es cierto, ya puedo prepararme en mayo, cuando llegue el momento de recibir a su pequeño A. con los brazos abiertos... Eso sí: que tenga claro que en el futuro se lo haré pagar con creces e intereses.

No sé si existen las hermanas astrales conectadas, pero sí sé que hace unas semanas que no puedo con este cansancio que me azota. A veces lo noto nada más levantarme –con el fastidio que eso conlleva– y otras cuando llego a casa, sobre las seis y media, momento en que sólo pienso en tumbarme en el sofá. No sé qué me pasa, pero sinceramente estoy que me arrastro por los suelos desde hace días, y en eso pensaba precisamente hace pocos días, cuando me dirigía hacia el nuevo salón de belleza especializado en manicuras y pedicuras, Yass&Co (Avda. Diagonal, 604) para entrevistar a Yasmina Meftah, su fundadora. Temía que Yasmina notara mi cansancio indisimulable y mi entrevista fuera una sincera porquería, pero sólo con cruzar la puerta de su precioso salón mi estado de ánimo empezó a mutar sospechosamente. Vale, sí, lo sé: soy una loca de la cosmética y no hace falta un salón de belleza demasiado pretencioso para ponerme de buen humor. Pero el caso de Yass&Co fue extrañamente especial. Yasmina ha creado este espacio como quien da a luz a un hijo, y realmente ha conseguido crear una atmósfera única, envolvente y especial. No es de extrañar: sólo con verla avanzar para recibirme ya percibí en ella una personalidad decidida que sólo tienen aquellos que viven la vida con paso firme.





Yass&Co no es un salón de belleza al uso. Su decoración te transporta a los más bellos salones parisinos, con ese papel de pared tan Miss Dior, tan Chanel y tan Annick Goutal. Además, mi recibimiento con unos deliciosos macaroons (¡ahí ya me ganaron del todo!) y un café calentito, consiguió que mi mente empezara a dejar a un lado todo el estrés que me genera últimamente la revista. Pero lo mejor estaba por llegar. En medio de nuestra entrevista, Yasmina se empeñó en que probara sus protocolos en primera persona. Ni corta ni perezosa, me puso en manos de Brayan, un jovencísimo manicurista que, de un plumazo, cambió mis horrosas manos, castigadas por el frío, en manos de princesa. Todo gracias a su formación y experiencia, y a la manicura Shellac, un nuevo producto que se aplica en la uña como un esmalte normal, pero con el que mantienes un brillo precioso, perfecto, sin desgaste ni descascarillado durante 14 días –básicamente debido al crecimiento de la uña, que empezaría a notarse si se mantuviera más días–. Las incrédulas, creédme: hoy es mi día 13 y creo que todavía podré mantenerlo hasta el jueves, cuando Magda venga de Valencia y pueda verlo por sí misma. Como os decía: un tratamiento de princesa que el manicurista culminó con un excelente masaje de brazos y manos que me dejó totalmente K.O... ¿cansancio? ¿dónde estás?

Después de mi experiencia, os recomiendo encarecidamente el salón a todas las que estéis por Barcelona: con sus cuidados exclusivos, en Yass&Co todas somos celebrities, reinas y princesas. Yo, empezando decaída, ese jueves salí tan animada que rematé una tarde repleta de belleza y relax del mejor modo posible: con la compañía de mi amiga Marta, unos mojitos, unos nachos y nuestras historias. ¿Dónde? No podía ser en otro lugar: en el Princesa 23, de la calle Princesa.

miércoles, 26 de enero de 2011

Sueños de verano

Este frío polar está empezando a cansarme. Es imposible dar un paso en esta Barcelona gélida sin que se te congelen las manos, la cabeza, la cara y hasta las ideas. Yo, que ya soy friolera en los inviernos normales, estoy más que harta de este frío extremo, tal y como le contaba la semana pasada a mi amiga Marta, mientras devoraba una caipiroska (eso yo, ella se tomaba un buen daiquiri de fresa a sorbitos tranquilos! :D) y divagábamos sobre este invierno helado y lo mucho que deseamos que llegue el cálido verano. Yo, ahora mismo, más que nunca. Me duele la cabeza, me pica la garganta y mi nariz está empezando a ser inundada por molestos cosquilleos... vale, sí: creo que estoy resfriada. Lo que me faltaba, qué asco.

Suerte que, pese al frío, los días son preciosos y soleados, no recordaba un invierno tan bonito en años. Me encanta que, pese a ser febrero, cuando salgo a la calle para ir a comer, me reciba un mediodía de sol radiante que me recuerda cuánto añoro el verano. En verano todo es fácil. Sí, puede que a veces el calor asfixie, pero no hay ataduras, ni abrigos, ni guantes, ni bufandas, ni mantones. El verano es libre, desmelenado, divertido, risueño, sexy, descarado. Es el momento ideal para enfundarse vestidos cortos ajustados y mostrar piernas, escote o lo que sea, sin complejos y escondiendo debajo verdaderas obras de arte de lencería para que las descubra sólo quien debe descubrirlas bajo el cálido calor de agosto. ¡Sí, me encanta el verano!

Aún así, gracias a la última semana de la moda de París he conseguido trasladarme hasta esas sensaciones aunque sólo sea con la mente, de la mano de la firma de lencería y moda de baño Etam. El Gran Palais se vistió de gala para recibir el tercer desfile de la marca francesa; un evento espectacular que se amenizó con un concierto con Beth Ditto y Boy George, entre otros, y que contó con la presencia de Kate Moss, Alice Dellal, Bianca Brandolini, Alexa Chung o Carlota Casiraghi.


(Carlota Casiraghi conversa con Kate Moss en el front row del desfile de Etam. Abajo, Alexa Chung y Lou Doillon)

El front row también contó con la modelo Natalia Vodianova, que se estrenaba como diseñadora presentando la colección Natalia Egerie d'Etam, de aires bucólicos y soñadores, en los que tienen presencia los vestidos vaporosos y la esencia pura del verano, mezclados con la inocencia picante del look lolita y vagos recuerdos pin-up.





¡Adoro el vestido rojo! No veo el momento en que la colección esté disponible en las tiendas y poder hacerme con él, aunque me apodera el pánico cuando pienso que seguramente no me quedará tan bien como a la bellísima Natalia...

En cuanto al desfile propiamente dicho, la nueva propuesta que Etam presentó en París se basa en colores flúor, tonos pastel y toques victorianos al estilo Maria Antonieta, dejando claro que, como muchas más firmas de lencería, Etam tampoco ha dejado pasar de largo el filón que supone recuperar el estilo vintage en temas lenceros.



De este modo, puso sobre la mesa las claves de más tendencia en lencería y baño para la próxima primavera-verano 2011. Funcional pero a la vez sinuosa y ultra femenina, la colección de Etam es un sueño de verano que ya tengo ganas de palpar. Así que cierro los ojos, olvido el picor de garganta, la nariz pelada, la congestión y el frío y me enfundo para mis adentros un vestido corto, vaporoso y sexy, que cubre la lencería más bella y deseada, como un tesoro... y... pues eso, sueños de verano.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Are you ready for the party?

Pasadas las comidas tradicionales de Nochebuena y Navidad, llega el momento de vivir la noche más mágica de estas fiestas: Nochevieja. Noche cool donde las haya, convive con los excesos, la belleza y la alegría por el nacimiento de un nuevo año. Siempre he vivido con ganas y fervor una de las noches más especiales del año. Tengo recuerdos de las fiestas que organizaban mis padres en casa, que acaban con chocolate y churros a las ocho de la mañana; de la primera Nochevieja en la que salí con mi amiga Laia, cuando teníamos 16 años y ni idea de nada; y de todas las que han ido llegando a posteriori, unas mejores, otras peores, pero todas especiales, por el aura mágica que desprende esa noche. Evidentemente, este año no podía ser menos. Un año excitante y excesivo como ha sido este 2010, repleto de cambios en el trabajo, de nuevas amistades, de locuras inventadas y otras revividas, de risas infinitas, de descubrimientos de moda en estado puro y, sobre todo, de salud y alegría, no podía despedirse de otra manera. A dos días de la Nochevieja ya tengo ganas de empezar a celebrar la despedida del 2010. Yes! I'm ready for the party, baby!

Es imposible negar que la noche de fin de año es aquella en la que la moda brilla, renace y se reinventa. Los instintos se dejan llevar, las vergüenzas se pierden en el camino y nadie mira de reojo ningún outfit creado con excesos. Si a esto le añadimos la infinidad de tendencias que conviven esta temporada, tendremos multitud de propuestas infinitas para satisfacer todos los gustos: vestidos joya, print animal, cuero, estilo barroco, boho, lady, paillettes... Mil opciones para cada look, fiesta y estado de ánimo. ¿Cómo no dejarse arrastrar con semejantes bellezas?

(Vestido asimétrico con manga en tul de Stradivarius)


PULL & BEAR · SHOWROOM
(Vestido de Pull&Bear drapeado en beige con paillettes doradas –29,99€–)

PULL & BEAR · SHOWROOM
(Opción de Pull&Bear apta para las más romanticas: vestido de corte princesa en terciopelo negro con escote corazón y falda de tul 29,99€)

Un pequeño aperitivo de las propuestas de las
cadenas más low cost, para lucir como un bellezón en Nochevieja sin dejar los bolsillos temblando. Las que tengáis un presupuesto más amplio o simplemente busquéis la inspiración en las grandes firmas, podéis daros una vuelta por www.theoutnet.com y encontrar estilazos a precios realmente asombrosos:

(Vestido de seda satinada en rosa chicle con lazada, de Sara Berman, 114,65€ en theoutnet.com)

(Vestido de print animal en gris de Proenza Schouler, 397,74€ en theoutnet.com)

(Vestido strapless en azul noche con cinturón de lazada en piel, de Alexander Wang, 428,62€ en theoutnet.com)

(Vestido estilo boho en rosa bebé de seda y organza de Stella McCartney. Ideal para una Nochevieja romántica, 397,50€)

Como véis, la multitud de opciones para esta Nochevieja es casi inacabable. Con tantas propuestas en el mercado
, presiento una noche de tendencia al máximo. Aunque todavía no lo tengo 100% decidido, sí sé que quiero un look rompedor, con aires barrocos y sutiles toques de encaje. Recordad que, en una noche tan especial, no debéis olvidaros del toque que aportan los zapatos, que este año se convierten en el centro de atención del look. Eso sí: siempre aportando un toque de elegancia y sofisticación, huyendo por un día de las botas mosqueteras, las zapatillas y las bailarinas. ¡Arriba los taconazos!

Para complementar el look con un maquillaje y un cabello perfectos, dejaros llevar por aires naturales marcados por una piel jugosa y limpia. El truco está en estilos que contrarresten los excesos del vestido. Como en toda la temporada, el look de los años cincuenta manda, así que no temáis en exp
erimentar con moños italianos a lo Grace Kelly o con el mítico peinado peek-a-boo-bang que tapaba un ojo a Veronica Lake. ¡Sofisticación en estado puro!
Las que ni por una noche al año queráis renunciar a vuestro estilo boho, podéis optar por cambiar el look diario por coletas de caballo cardadas en la base, trenzas en espiga a un lado con mechones sueltos en la parte delantera o moños desfilados.
Escojáis el estilo que escojáis, estoy segura que esta Nochevieja será perfecta. Desde aquí os deseo un trendy y felicísimo 2011 ¡Hasta el año que viene!

viernes, 26 de noviembre de 2010

Reflexionando sobre alianzas

Desde hace unos días todos estamos como locos con la nueva colección de Lanvin para H&M: blogs, revistas, televisión... no hay ni un sólo medio de comunicación que no se haya hecho eco de la nueva inmersión de una marca de lujo en la cadena de ropa sueca. Y, aunque sé que el año pasado yo también os bombardeé emocionada con el lanzamiento de la colección de Jimmy Choo para H&M, este año llego a la nueva colección de Lanvin con hastío y un poco aburrida de estas alianzas. Cuando se publicaron las fotos de la nueva colección, mi amiga Magda y yo no tardamos nada en hablar del tema, emocionadas ante los vestidos, abrigos y demás complementos de Lanvin para H&M.

Pero, sin apenas darme cuenta, la cara de Magda pasó de la emoción consumista a la seriedad, preguntándome si realmente pasaría las horas de cola, frío y cansancio para comprarme algo de la colección de Lanvin en H&M. Yo, sin apenas pensarlo, le respondí que probablemente sí, convencidísima de mi respuesta y sin percartarme, por segunda vez, que mi ilusión también se desfinflaba. Fue en ese momento cuando las dos admitimos que, por enésima vez, acabaríamos pasando de largo de la alianza entre lujo y mass market, y que pronto nos olvidaríamos de su existencia, hasta nuevo anuncio de H&M.

Días después, estando en casa con Él viendo la tele sin hacerle demasiado caso, miré con cansancio la publicidad de Lanvin para H&M en la tele y ya me convencí totalmente de la evidencia: estoy totalmente saturada con este tipo de colecciones. Me encanta la moda y, como consecuencia, disfruto admirando las propuestas de las marcas de lujo, como la misma Lanvin, Dior, Chanel, Hermès, Marchesa, etc. Aún así, mi pasión por la moda va más allá de lucir sólo una marca; mi visión se cimenta más bien en inventar, jugar, transgredir, en sentir ese gusanillo que se te cuela en el estómago cada vez que consigues un look con el que hacía tiempo que soñabas y con el que estás segura que no dejarás a nadie indiferente. Mezclar, explorar, recorrer rincones secretos donde encontrar un tocado, un abrigo, un vestido o unas simples medias que harán que tu outfit sea totalmente diferente. Por eso os hablé en la última entrada de Lady Gaga, porque, más allá de Galliano y Lagerfeld, para mí la moda es algo que se siente, que se explora, que madura contigo, que crece y que te emociona. Por eso empiezo a estar cansada de las alianzas entre lujo y mass market, ya que convierten la belleza de la moda en puro marketing, incitando a pagar precios astronómicos para una cadena de consumo –en circumstancias normales, ¿quién paga 190 euros por un vestido en H&M?– por un vestido que, por mucha etiqueta de lujo, seguirá siendo, pues eso, de consumo. Es por eso que acabo de darme cuenta por qué siempre, a la hora de la verdad, acaban desinflándome estas alianzas con grandes diseñadores y, aunque confieso haber picado con accesorios de Sonia Rykiel y unos zapatos de la colección de Viktor&Rolf para H&M, la verdad es que cada vez estoy más lejos de estas alianzas más cercanas al marketing que a la esencia de la moda. ¿Qué pensáis vosotros?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Esa extravagancia llamada Lady Gaga

En una de mis entradas antiguas, en la que analizaba algunos de los peores estilos que desfilaron por la alfombra roja en los últimos premios Grammy, coloqué a la extravagante Lady Gaga como una de las peor vestidas –título que también le otorgó la cadena Fox, proclamándola la estrella peor vestida de 2009–. Fue una decisión que os disgustó a algunos, que considerábais que no debería haber degradado de ese modo a Lady Gaga.

En esa lista sólo expresé mi opinión. No soy una detractora a ultranza de Lady Gaga, pero tampoco alabo sus vestidos geométricos, sus peinados imposibles o que aparezca en una entrega de premios cubierta de carne cruda. Pero aunque yo pueda preferir mil veces cualquier vestido hippie-chic que lleve Whitney Port, sé reconocer que Lady Gaga ha revolucionado como nadie dos mundos que últimamente vivían inmersos en una declarada crisis de creatividad: la música y la moda. Creándose a sí misma de la nada, la cantante se ha moldeado hasta convertirse en la diva del pop que vemos hoy. Algunos ven influencias de David Bowie, Madonna, Michael Jackson o Prince. Para mí, es sólo ella, la única capaz de triunfar revolucionando un mundo que hacía mucho tiempo que ningún cantante se atrevía a revolver y convulsionar: la moda. Sin la moda, Lady Gaga no es Lady Gaga; ella misma reconoce que ésa es la clave de su éxito e incluso piensa en qué vestido se pondrá para cantar cada una de las canciones que compone. La artista dispone hasta de Haus of Gaga, su propio equipo de expertos que desarrolla sus looks, sus peinados y sus estilismos para cada ocasión. Puede que sin ese estilo tan suyo, Stefani Germanotta, una cantante morena, con una voz ultra potente y que tocaba el piano desde los 4 años, nunca hubiera triunfado.

Para ello, tuvo que inventarse a Lady Gaga. Y el resto, es historia.

Desde su primera aparición pública en 2008, después de lanzar su álbum súper hit, The Fame, Lady Gaga es motivo de controversia. Lazos hechos con cabello, incrustaciones de pedrería en la cara, apariciones con el rostro cubierto, gafas de sol casi opacas o maillots son algunos de sus atuendos. Todo es posible para Lady Gaga.
NEW YORK - SEPTEMBER 14:  Musician  Lady Gaga performs at the Lady Gaga and the launch of V61 hosted by V Magazine, Marc Jacobs and Belvedere Vodka on September 14, 2009 in New York City.  (Photo by Stephen Lovekin/Getty Images)

LONDON, ENGLAND - MARCH 01: Lady GaGa attends the Mac Viva Glam Launch hosted by Sharon Osbourne at Ill Bottaccio on March 1, 2010 in London, England. (Photo by Ian Gavan/Getty Images)

NEW YORK - FEBRUARY 10: Lady Gaga attends the amfAR New York Gala co-sponsored by M.A.C. Cosmetics to Kick Off Fall 2010 Fashion Week at Cipriani 42nd Street on February 10, 2010 in New York, New York. (Photo by Larry Busacca/Getty Images)

Modistos de la talla de Marc Jacobs, Donatella Versace o el malogrado Alexander Mcqueen han alabado sus cualidades; del mismo modo que estilistas como Eugene Souleiman, reconocido peluquero neoyorkino al que entrevisté en un viaje de la firma Wella en Croacia, y que destacó a Lady Gaga como la celebrity actual más vibrante, chocante y con una tremenda personalidad. Las demás artistas siguen su estela, como Christina Aguilera, que ha vuelto con un look totalmente futurista a lo Gaga o Rihanna.¡Hasta Paris Hilton se apuntó a la moda del lazo en el pelo! (sin mucho éxito de creatividad, por cierto)
41365, NEW YORK, NEW YORK - Tuesday June 8 2010. Christina Aguilera dons sparkly tights and some skin-tight red hot pants as she performs on The Today Show. Xtina was promoting songs from her new album Bionic . Photograph: JGM, PacificCoastNews.com
(Christina Aguilera con un look muy Lady Gaga)

Grace Jones la acusa de copiarle el estilo, pero yo tengo admitirlo: me guste o no, debo reconocer que nunca habíamos visto nada igual. Lady Gaga ha creado un nuevo mundo, que todavía restaba inexplorado en la moda. ¿Vosotras os quedáis con esta revolución?

martes, 5 de octubre de 2010

¡Se acabó la pausa!

Sé que llevo un montonazo de tiempo sin escribir, y que siempre prometo no volver a abandonar este rincón tan mío. No volveré a pediros disculpas de algo que luego no cumplo: la verdad es que a veces ya puedo quedarme horas y horas delante del ordenador, que no se me ocurre absolutamente nada que contaros. Así que, antes de aburriros con tonterías vacías, prefiero mantenerme en blanco. Todo este verano he estado tan vacía de ideas, que he llegado a sentir hasta miedo de mi futuro, ya que sin ideas, no escribo y si no escribo, no trabajo. El cansancio, la saturación y una época no tan buena como habría querido en la revista han mermado mis fuerzas, mi inspiración y mi pasión por la moda y la belleza cada vez desembocaban más hacia la indiferencia. Pero ya es septiembre, el mes de la rentrée, como recuerdo haberos dicho el año pasado. Se que parece extraño, pero este soplo de aire frío otoñal me está recuperando de mi hastío interior, y por fin he decidido echar un vistazo al blog y reconciliarme con sus páginas.
Así que, con la llegada de la nueva temporada, intentaré volver a inspirarme, a buscar tendencias, productos de belleza que me chiflen, it-girls a las que no perder de vista... Sólo falta esperar que, los que todavía os paséis por aquí de vez en cuando, tengáis ganas de volver a leerme. ¡Besos trendy!