miércoles, 29 de diciembre de 2010

Are you ready for the party?

Pasadas las comidas tradicionales de Nochebuena y Navidad, llega el momento de vivir la noche más mágica de estas fiestas: Nochevieja. Noche cool donde las haya, convive con los excesos, la belleza y la alegría por el nacimiento de un nuevo año. Siempre he vivido con ganas y fervor una de las noches más especiales del año. Tengo recuerdos de las fiestas que organizaban mis padres en casa, que acaban con chocolate y churros a las ocho de la mañana; de la primera Nochevieja en la que salí con mi amiga Laia, cuando teníamos 16 años y ni idea de nada; y de todas las que han ido llegando a posteriori, unas mejores, otras peores, pero todas especiales, por el aura mágica que desprende esa noche. Evidentemente, este año no podía ser menos. Un año excitante y excesivo como ha sido este 2010, repleto de cambios en el trabajo, de nuevas amistades, de locuras inventadas y otras revividas, de risas infinitas, de descubrimientos de moda en estado puro y, sobre todo, de salud y alegría, no podía despedirse de otra manera. A dos días de la Nochevieja ya tengo ganas de empezar a celebrar la despedida del 2010. Yes! I'm ready for the party, baby!

Es imposible negar que la noche de fin de año es aquella en la que la moda brilla, renace y se reinventa. Los instintos se dejan llevar, las vergüenzas se pierden en el camino y nadie mira de reojo ningún outfit creado con excesos. Si a esto le añadimos la infinidad de tendencias que conviven esta temporada, tendremos multitud de propuestas infinitas para satisfacer todos los gustos: vestidos joya, print animal, cuero, estilo barroco, boho, lady, paillettes... Mil opciones para cada look, fiesta y estado de ánimo. ¿Cómo no dejarse arrastrar con semejantes bellezas?

(Vestido asimétrico con manga en tul de Stradivarius)


PULL & BEAR · SHOWROOM
(Vestido de Pull&Bear drapeado en beige con paillettes doradas –29,99€–)

PULL & BEAR · SHOWROOM
(Opción de Pull&Bear apta para las más romanticas: vestido de corte princesa en terciopelo negro con escote corazón y falda de tul 29,99€)

Un pequeño aperitivo de las propuestas de las
cadenas más low cost, para lucir como un bellezón en Nochevieja sin dejar los bolsillos temblando. Las que tengáis un presupuesto más amplio o simplemente busquéis la inspiración en las grandes firmas, podéis daros una vuelta por www.theoutnet.com y encontrar estilazos a precios realmente asombrosos:

(Vestido de seda satinada en rosa chicle con lazada, de Sara Berman, 114,65€ en theoutnet.com)

(Vestido de print animal en gris de Proenza Schouler, 397,74€ en theoutnet.com)

(Vestido strapless en azul noche con cinturón de lazada en piel, de Alexander Wang, 428,62€ en theoutnet.com)

(Vestido estilo boho en rosa bebé de seda y organza de Stella McCartney. Ideal para una Nochevieja romántica, 397,50€)

Como véis, la multitud de opciones para esta Nochevieja es casi inacabable. Con tantas propuestas en el mercado
, presiento una noche de tendencia al máximo. Aunque todavía no lo tengo 100% decidido, sí sé que quiero un look rompedor, con aires barrocos y sutiles toques de encaje. Recordad que, en una noche tan especial, no debéis olvidaros del toque que aportan los zapatos, que este año se convierten en el centro de atención del look. Eso sí: siempre aportando un toque de elegancia y sofisticación, huyendo por un día de las botas mosqueteras, las zapatillas y las bailarinas. ¡Arriba los taconazos!

Para complementar el look con un maquillaje y un cabello perfectos, dejaros llevar por aires naturales marcados por una piel jugosa y limpia. El truco está en estilos que contrarresten los excesos del vestido. Como en toda la temporada, el look de los años cincuenta manda, así que no temáis en exp
erimentar con moños italianos a lo Grace Kelly o con el mítico peinado peek-a-boo-bang que tapaba un ojo a Veronica Lake. ¡Sofisticación en estado puro!
Las que ni por una noche al año queráis renunciar a vuestro estilo boho, podéis optar por cambiar el look diario por coletas de caballo cardadas en la base, trenzas en espiga a un lado con mechones sueltos en la parte delantera o moños desfilados.
Escojáis el estilo que escojáis, estoy segura que esta Nochevieja será perfecta. Desde aquí os deseo un trendy y felicísimo 2011 ¡Hasta el año que viene!

viernes, 26 de noviembre de 2010

Reflexionando sobre alianzas

Desde hace unos días todos estamos como locos con la nueva colección de Lanvin para H&M: blogs, revistas, televisión... no hay ni un sólo medio de comunicación que no se haya hecho eco de la nueva inmersión de una marca de lujo en la cadena de ropa sueca. Y, aunque sé que el año pasado yo también os bombardeé emocionada con el lanzamiento de la colección de Jimmy Choo para H&M, este año llego a la nueva colección de Lanvin con hastío y un poco aburrida de estas alianzas. Cuando se publicaron las fotos de la nueva colección, mi amiga Magda y yo no tardamos nada en hablar del tema, emocionadas ante los vestidos, abrigos y demás complementos de Lanvin para H&M.

Pero, sin apenas darme cuenta, la cara de Magda pasó de la emoción consumista a la seriedad, preguntándome si realmente pasaría las horas de cola, frío y cansancio para comprarme algo de la colección de Lanvin en H&M. Yo, sin apenas pensarlo, le respondí que probablemente sí, convencidísima de mi respuesta y sin percartarme, por segunda vez, que mi ilusión también se desfinflaba. Fue en ese momento cuando las dos admitimos que, por enésima vez, acabaríamos pasando de largo de la alianza entre lujo y mass market, y que pronto nos olvidaríamos de su existencia, hasta nuevo anuncio de H&M.

Días después, estando en casa con Él viendo la tele sin hacerle demasiado caso, miré con cansancio la publicidad de Lanvin para H&M en la tele y ya me convencí totalmente de la evidencia: estoy totalmente saturada con este tipo de colecciones. Me encanta la moda y, como consecuencia, disfruto admirando las propuestas de las marcas de lujo, como la misma Lanvin, Dior, Chanel, Hermès, Marchesa, etc. Aún así, mi pasión por la moda va más allá de lucir sólo una marca; mi visión se cimenta más bien en inventar, jugar, transgredir, en sentir ese gusanillo que se te cuela en el estómago cada vez que consigues un look con el que hacía tiempo que soñabas y con el que estás segura que no dejarás a nadie indiferente. Mezclar, explorar, recorrer rincones secretos donde encontrar un tocado, un abrigo, un vestido o unas simples medias que harán que tu outfit sea totalmente diferente. Por eso os hablé en la última entrada de Lady Gaga, porque, más allá de Galliano y Lagerfeld, para mí la moda es algo que se siente, que se explora, que madura contigo, que crece y que te emociona. Por eso empiezo a estar cansada de las alianzas entre lujo y mass market, ya que convierten la belleza de la moda en puro marketing, incitando a pagar precios astronómicos para una cadena de consumo –en circumstancias normales, ¿quién paga 190 euros por un vestido en H&M?– por un vestido que, por mucha etiqueta de lujo, seguirá siendo, pues eso, de consumo. Es por eso que acabo de darme cuenta por qué siempre, a la hora de la verdad, acaban desinflándome estas alianzas con grandes diseñadores y, aunque confieso haber picado con accesorios de Sonia Rykiel y unos zapatos de la colección de Viktor&Rolf para H&M, la verdad es que cada vez estoy más lejos de estas alianzas más cercanas al marketing que a la esencia de la moda. ¿Qué pensáis vosotros?

miércoles, 6 de octubre de 2010

Esa extravagancia llamada Lady Gaga

En una de mis entradas antiguas, en la que analizaba algunos de los peores estilos que desfilaron por la alfombra roja en los últimos premios Grammy, coloqué a la extravagante Lady Gaga como una de las peor vestidas –título que también le otorgó la cadena Fox, proclamándola la estrella peor vestida de 2009–. Fue una decisión que os disgustó a algunos, que considerábais que no debería haber degradado de ese modo a Lady Gaga.

En esa lista sólo expresé mi opinión. No soy una detractora a ultranza de Lady Gaga, pero tampoco alabo sus vestidos geométricos, sus peinados imposibles o que aparezca en una entrega de premios cubierta de carne cruda. Pero aunque yo pueda preferir mil veces cualquier vestido hippie-chic que lleve Whitney Port, sé reconocer que Lady Gaga ha revolucionado como nadie dos mundos que últimamente vivían inmersos en una declarada crisis de creatividad: la música y la moda. Creándose a sí misma de la nada, la cantante se ha moldeado hasta convertirse en la diva del pop que vemos hoy. Algunos ven influencias de David Bowie, Madonna, Michael Jackson o Prince. Para mí, es sólo ella, la única capaz de triunfar revolucionando un mundo que hacía mucho tiempo que ningún cantante se atrevía a revolver y convulsionar: la moda. Sin la moda, Lady Gaga no es Lady Gaga; ella misma reconoce que ésa es la clave de su éxito e incluso piensa en qué vestido se pondrá para cantar cada una de las canciones que compone. La artista dispone hasta de Haus of Gaga, su propio equipo de expertos que desarrolla sus looks, sus peinados y sus estilismos para cada ocasión. Puede que sin ese estilo tan suyo, Stefani Germanotta, una cantante morena, con una voz ultra potente y que tocaba el piano desde los 4 años, nunca hubiera triunfado.

Para ello, tuvo que inventarse a Lady Gaga. Y el resto, es historia.

Desde su primera aparición pública en 2008, después de lanzar su álbum súper hit, The Fame, Lady Gaga es motivo de controversia. Lazos hechos con cabello, incrustaciones de pedrería en la cara, apariciones con el rostro cubierto, gafas de sol casi opacas o maillots son algunos de sus atuendos. Todo es posible para Lady Gaga.
NEW YORK - SEPTEMBER 14:  Musician  Lady Gaga performs at the Lady Gaga and the launch of V61 hosted by V Magazine, Marc Jacobs and Belvedere Vodka on September 14, 2009 in New York City.  (Photo by Stephen Lovekin/Getty Images)

LONDON, ENGLAND - MARCH 01: Lady GaGa attends the Mac Viva Glam Launch hosted by Sharon Osbourne at Ill Bottaccio on March 1, 2010 in London, England. (Photo by Ian Gavan/Getty Images)

NEW YORK - FEBRUARY 10: Lady Gaga attends the amfAR New York Gala co-sponsored by M.A.C. Cosmetics to Kick Off Fall 2010 Fashion Week at Cipriani 42nd Street on February 10, 2010 in New York, New York. (Photo by Larry Busacca/Getty Images)

Modistos de la talla de Marc Jacobs, Donatella Versace o el malogrado Alexander Mcqueen han alabado sus cualidades; del mismo modo que estilistas como Eugene Souleiman, reconocido peluquero neoyorkino al que entrevisté en un viaje de la firma Wella en Croacia, y que destacó a Lady Gaga como la celebrity actual más vibrante, chocante y con una tremenda personalidad. Las demás artistas siguen su estela, como Christina Aguilera, que ha vuelto con un look totalmente futurista a lo Gaga o Rihanna.¡Hasta Paris Hilton se apuntó a la moda del lazo en el pelo! (sin mucho éxito de creatividad, por cierto)
41365, NEW YORK, NEW YORK - Tuesday June 8 2010. Christina Aguilera dons sparkly tights and some skin-tight red hot pants as she performs on The Today Show. Xtina was promoting songs from her new album Bionic . Photograph: JGM, PacificCoastNews.com
(Christina Aguilera con un look muy Lady Gaga)

Grace Jones la acusa de copiarle el estilo, pero yo tengo admitirlo: me guste o no, debo reconocer que nunca habíamos visto nada igual. Lady Gaga ha creado un nuevo mundo, que todavía restaba inexplorado en la moda. ¿Vosotras os quedáis con esta revolución?

martes, 5 de octubre de 2010

¡Se acabó la pausa!

Sé que llevo un montonazo de tiempo sin escribir, y que siempre prometo no volver a abandonar este rincón tan mío. No volveré a pediros disculpas de algo que luego no cumplo: la verdad es que a veces ya puedo quedarme horas y horas delante del ordenador, que no se me ocurre absolutamente nada que contaros. Así que, antes de aburriros con tonterías vacías, prefiero mantenerme en blanco. Todo este verano he estado tan vacía de ideas, que he llegado a sentir hasta miedo de mi futuro, ya que sin ideas, no escribo y si no escribo, no trabajo. El cansancio, la saturación y una época no tan buena como habría querido en la revista han mermado mis fuerzas, mi inspiración y mi pasión por la moda y la belleza cada vez desembocaban más hacia la indiferencia. Pero ya es septiembre, el mes de la rentrée, como recuerdo haberos dicho el año pasado. Se que parece extraño, pero este soplo de aire frío otoñal me está recuperando de mi hastío interior, y por fin he decidido echar un vistazo al blog y reconciliarme con sus páginas.
Así que, con la llegada de la nueva temporada, intentaré volver a inspirarme, a buscar tendencias, productos de belleza que me chiflen, it-girls a las que no perder de vista... Sólo falta esperar que, los que todavía os paséis por aquí de vez en cuando, tengáis ganas de volver a leerme. ¡Besos trendy!

jueves, 1 de julio de 2010

Recordando a Farrah

Vivimos la época de la mitificación. Celebrities, iconos, estrellas... la cultura de masas actual nos lleva a endiosar a cualquiera persona que haya tenido la suerte o desgracia de convertirse en estrella mediática. Es lo que pasó con Michael Jackson, quien, después de años olvidado y siendo recordado sólo como objeto de mofa de películas y programas de televisión, ha revivido después de su muerte un éxito que ni siquiera él habría imaginado. La michaelmanía dura ya un año, muy a mi pesar, que no soporto ni su música, ni sus bailes, ni su aspecto. Pero qué le vamos a hacer, es lo que tiene la mitomanía. Así que, justo cuando se cumple un año de su muerte, son numerosos los programas de televisión y radio que se suceden para recordar al Rey del Pop. Y entre tantos thriller, guantes, sombreros y moonwalks me doy cuenta de que hay una estrella que también se fue el 25 de junio de 2009 y que nadie se empeña en recordar. Ya es mala suerte que, la estela de Farrah Fawcett, ese ángel que marcó un estilo y creó la tendencia más imitada de la década de los setenta, haya quedado eclipsada por la de otra celebrity. Muchos dicen que Farrah ya vivía en el olvido, después de años de problemas con las drogas y de estúpidas rupturas y reconciliaciones con Ryan O'Neal, pero, qué queréis que os diga, este post me apetece dedicárselo a ella, porque ya está bien de destinar mis entradas a iconos de estilo que apenas han pasado la veintena. ¿Y por qué Farrah? Porque llegó en un momento en el que la moda no era ni tan mediática ni tan de masas, y ella la revolucionó con su melena de ondas doradas, sus shorts y su bronceado californiano. Y porque es verano y no hay mejor manera de definir esta deliciosa estación que hablando de su estilo fresco y veraniego.



Con un físico impresionante, marcado por sus ojazos azules y una larga melena rubia, Farrah Fawcett saltó a la fama mundial en 1976 con su papel de Jill Monroe, el ángel de Charlie más famoso de la mítica serie de Aaron Spelling. Aunque los tres ángeles revolucionaron la moda y la televisión, Farrah Fawcett consiguió llegar hasta el corazón de los espectadores mucho más de lo que nunca lo harían sus compañeras, Jaclyn Smith y Kate Jackson. De repente, todo el mundo quería a Farrah. Las chicas soñaban ser como ella y los chicos directamente soñaban con ella. El estilo Farrah se extendió como la pólvora y su melena, de largo cabello dorado con mucho volumen y cortado a capas, empezó a ser imitada en todo el mundo, desatando una fiebre de miles de clones suyos alrededor de todo el planeta. Farrah exportó el estilo de la típica chica californiana, rubia, guapa, atlética y bronceada, por todo el mundo, a pesar de que su trabajo en Los Ángeles de Charlie duró sólo una temporada, ya que abandonó la serie para probar suerte en el cine, y fue sustituida por Cheryl Ladd, quien nunca logró hacer sombra a su recuerdo.


(Farrah Fawcett en los setenta luciendo su mítica melena a capas)

Guapa a rabiar –su indiscutible belleza y envidiable figura la llevaron a posar desnuda en Playboy con 50 años, tras anunciar haber superado su adicción a los narcóticos–; guste o no, Farrah fue uno de los iconos de moda más indiscutibles de los setenta, con un estilismo muy marcado por shorts de talle alto, zapatillas deportivas, camisetas ajustadas, vaqueros acampanados y vestidos largos de corte hippie. Un estilo de joven novia de América, de triunfo del sueño americano, cuyo testigo se encargó de recoger y renovar, años después, Jennifer Aniston.


(Farrah con un estilo dorado de mono de seda y jersey cruzado, también de gran tendencia hoy en día)


(Guapísima con vaqueros acampanados y zapatillas en un look muy californiano de lo más juvenil)

Así que, qué mejor manera de rendir homenaje a Farrah que aprovechar el buen tiempo y la tendencia bucólica que tanto triunfa este verano, para enfundarnos preciosos vestidos de corte setentero, shorts de talle alto y sexys y ajustadas camisetas de tirantes y rememorar la época de los setenta. Yo ya he empezado con un vestido vintage setentero, usurpado del armario de mi madre, en blanco roto y de corte ibicenco, conjuntado con sandalias en plata, por aquello del glamour disco y un tanto kitsch de la época. De todos modos, puede que quizá así recordemos la aportación de Farrah al mundo de la moda y consiguamos hacer brillar con más fuerza que nunca la estrella dorada del ángel rubio.

STUDIO CITY, CA - AUGUST 13:  Actress Farrah Fawcett arrives at the Comedy Central Roast of William Shatner held at CBS Radford Studios on August 13, 2006 in Studio City, California.  (Photo by Kevin Winter/Getty Images)
(Farrah bellísima en 2006 con 58 años, después de anunciar su enfermedad)

martes, 8 de junio de 2010

Mis pies

El sábado estrené la temporada de playa. Ya no podía más. Después de un invierno en el que Barcelona ha sido más londinense que mediterránea, me sentía con tal necesidad vital de verano que no cabía ni en mi. Así que, sin dudarlo, mi amiga Laia, Él y yo, decidimos dedicar el sábado enterito a gozar de la bellísima Costa Brava. Contentos, calurosos y con ganas de sol y mar, renunciamos a las copas del viernes por la noche para poder estar frescos a la mañana siguiente. Después de abandonar la temporada de playa en octubre del año pasado, una vez en el coche, nos dimos cuenta de cuánto nos parecíamos a esos niños que, tras tres meses de vacaciones en verano, ya no recuerdan ni cómo se coge el boli. Laia y yo ni siquiera recordábamos cómo se desliza la cuchilla por las piernas, después de meses relegada al olvido por el uso de la cera; los bañadores y bikinis eran imposibles de encontrar, escondidos en el cajón del olvido. Una vez en la arena, en la bolsa de Laia no había ni rastro de crema solar y en la nuestra faltaban mi spray de protección capilar y el cenicero de cucurucho para la arena. Día uno, primer desastre. Aún así, nada comparado con el aspecto tétrico y apagado de mis pies. Lo confieso: soy una loca de atar en cuanto a pedicura se refiere. Siempre llevo mis uñas arregladas y intento cuidar la piel de mis pies, que, por herencia genètica, se deshidrata y se apaga con facilidad. Pero de tanto desear el verano, a la vista de mis pies, me di cuenta que me había acabado asaltando por sorpresa. Y ahí estaba yo, en una preciosa playa de Palamós luciendo los pies más horrorosos del mundo.

Así que he decidido ponerle remedio al problema. Pero este año me apetece una pedicura especial, y ante la original oferta que nos brindan los centros de belleza, creo que me va a costar decidirme. Puede que me decante por la Pedicura Be Cool de The Nail Concept (60 minutos / 38€), ideal para los primeros meses del verano, después de que las que algunas descuidadas nos hayamos podido dormir en los laureles... La pedicura se realiza con productos naturales y no alergénicos de la línea Qtica Smart Spa, y consiste en un completo tratamiento de hidratación, exfoliación y reparación que resulta en unos pies bellos y listos para lucir con sandalias. Otra opción es The Pink Peony, en Barcelona, (Passeig de Gràcia, 100, Principal 2ª), un precioso centro de estilo neoyorkino que cuenta con una completísima Pedicura Intensiva con Parafina (75 minutos / 50 euros) especial para los pies muy castigados y agrietados, que consiste en un baño de pies relajante con productos Dr. Hauschka, seguido de exfoliación, ultra-hidratación con evoltura de parafina, masaje y envoltura con toallas calientes que finaliza refrescando los pies con aceite de árbol de té.
Las adictas a Sexo en Nuevo y, además, atrevidas, no podéis dejar de visitar en Madrid Mi Calle de Nueva York (Alaya, 32, 1ºD), el único centro de España donde podrán realizaros en exclusiva la Ictioterapia, un novedoso tratamiento en el que tienen un principal papel los diminutos anfibios Garra Rufa (¡ante el asombro de mi amiga Magda!) que, con los pies en inmersión durante 30 minutos, se encargan de eliminar las células muertas, por lo que es un tratamiento muy eficaces en personas con problemas graves en la piel, como la soriasis.



Si lo vuestro no va de tanto atrevimiento, también podéis acudir al Hotel Mandarin Oriental de Barcelona o a los clubes Arsenal, que disponen en exclusiva de la maravillosa línea Révérence del gran pedicurista Bastien Gonzalez, fetiche entre celebrities como Sara Jessica Parker y cuyas pedicuras son las más caras y cotizadas del mundo, alabadas por un servicio que aúna calidad y cuidado estético y médico para unos pies perfectos.

¿Os habéis decidido ya? Como véis, este año toca aprovecharnos de los últimos avances de los centros de estética y disfrutar de unos pies de lujo. ¿Con cuál os quedáis?

martes, 1 de junio de 2010

Un templo llamado Rituals

Mi historia de amor y pasión por Rituals fue de las que ocurren por pura casualidad. Llevaba mucho tiempo pasando por delante de la tienda de la firma en la calle Santa Anna de Barcelona, pero nunca había reparado en su interior. Hasta que el día que lo hice, me arrepentí de haber esperado tanto tiempo. Acompañada por el que me aguanta en casa, testigo de excepción de mis locuras y excesos cosméticos, entré en ese paraíso de la cosmética, donde los aromas te abrazan y las chicas Rituals te reciben con una reconfortante taza de té. Una experiencia que consiguió que la firma pasara a formar parte de mi vida y mi día a día. Sus aromas son los míos, y puedo pasarme horas en sus tiendas abriendo botecitos y descubriendo qué mundo nuevo habrá en su interior donde viajar a través de aromas, texturas y suntuosidades.

Sin duda, Rituals engancha, aunque en España todavía no es una firma muy conocida. Para mí es un tesoro, un diamante en bruto creado, tratado y gestionado con mimo y dedicación. Rituals es sinónimo de relax y bienestar. Su filosofía se basa en cuidar sus fórmulas al máximo con tal de que los clientes puedan convertir los momentos más cotidianos de su día a día en rituales únicos. Para Rituals, lo más importante es saber apreciar las pequeñas cosas de la vida, como relajarse con un buen té, un buen baño o un masaje. Es por eso que sus tres pilares básicos son ofrecer una calidad máxima, un packaging funcional y atractivo y unos aromas excepcionales. Unos conceptos que se marcó como meta Raymond Cloosterman cuando fundó la firma en 1998, después de abandonar un gran grupo cosmético, en el que trabajó durante más de diez años, con la decisión de poder crear productos cosméticos de una manera totalmente ajena a la de las grandes multinacionales.



Para mí, el resultado está aprobado con nota. Ya no hay marcha atrás, soy fan incondicional de Rituals. Entre mis básicos favoritos están la crema corporal ultraenriquecida Magic Touch, con su inconfundible aroma a flor de cerezo –os prometo que más de una persona me pregunta qué perfume llevo después de untarme con Magic Touch– y su textura ultra rica, dos cualidades que la han convertido en un clásico de la firma que suele estar agotado en demasiadas ocasiones; el aceite corporal Shanti Chakra, con almendras dulces y rosa centifolia, que hidrata al máximo la piel y es ideal para dar masajes; la espuma de ducha Yogi Flow, cuya suave textura de nube convierte la ducha en un auténtico ritual. Los chicos también tienen en Rituals sus propios tesoros, como la espuma de ducha Himalaya Mist (que para mí huele totalmente a Él) y toda una completa gama de productos de cuidado facial y corporal, así como utensilios de afeitado. Como véis, en casa no he sido la única en dejarme arrastrar por el torbellino Rituals...

Así que, si he logrado convenceros y os atrevéis a iniciaros en los rituales de esta cuidada marca, podéis empezar por hacerlo en las tiendas de Barcelona (Santa Anna, 2) o Madrid (Fuencarral, 1). Además, en los madrileños Corte Inglés de Goya y Serrano la firma también cuenta con los primeros córners Rituals de España. Yo, cómo no, os recomiendo encarecidamente que os animéis y os dejéis llevar por el universo de aroma, relax y paz que ofrece Rituals. Estoy segura que os encantará y... ya me contaréis.